5 miedos de propietarios al vender su vivienda

Desprenderse de una propiedad tan valiosa como una vivienda, supone embarcarse en un proceso que puede ser traumático.

Las dudas y temores más comunes de los propietarios que afrontan la venta de su vivienda son:

1. Vender a un precio muy bajo

Así como los compradores temen pagar un precio más alto que el que determina el mercado, la preocupación de los vendedores es darse cuenta, después de haber realizado la operación, de que podrían haber obtenido un precio más alto al de la última oferta aceptada.

Esa sensación se incrementa cuando la venta se realiza rápidamente, a los pocos días de haberse publicado.

Los profesionales inmobiliarios saben que cando acontece una venta rápida, la mayoría de las veces es porque el precio es el correcto y hay numerosos compradores interesados en pagar ese importe por adquirir la vivienda. Sin embargo la sensación del propietario es pensar “¿y si hubiéramos pedido más?”.

Consejo Dr House:

Una valoración de un profesional inmobiliario, ofrecerá un precio acorde a lo que el mercado está dispuesto a pagar. El agente inmobiliario considera las características de la propiedad, su estado y el entorno, pero también los precios de venta de inmuebles similares en la misma zona, además de aplicar métodos de medición y valoración avanzados, como el análisis comparativo del mercado (ACM).

Todos esos datos, servirán para poder realizar una tasación adecuada, basada en la experiencia del agente y en la tendencia del mercado inmobiliario en esa zona en concreto.

2. ¿Cómo va a reaccionar el mercado a mi piso?

Los temores del propietario se incrementan en el momento de lanzar la propiedad al mercado:

¿Qué pasa si después de poner a la venta la vivienda, nadie pregunta por ella?

¿Y si no se valoran las características de la vivienda?

¿Y si no se tienen cuenta las reformas y mejoras que tanto han costado realizar?

Consejo Dr House:

Planifica con un profesional inmobiliario el proceso de comercialización, teniendo en cuenta los preparativos necesarios para adecuar la vivienda, para realizar el reportaje fotográfico, el video, la realidad virtual, el home staging real o el que se realiza mediante retoque por ordenador.

El agente estimará el coste de las acciones necesarias para dejar a punto la vivienda para su venta, inversión cuya rentabilidad se verá demostrada con la puesta a punto óptima y su difusión a los potenciales compradores.

3. El comprador no sigue adelante

Una vez que se recibe una oferta que el propietario acepta, el proceso de compraventa continúa.

Pero en algunas ocasiones surgen cuestiones que paralizan al comprador, situaciones como la pérdida de trabajo, problemas financieros.

En la mayoría de los casos, los vendedores están preparados para seguir adelante con su propio proceso, como es el de mudarse a una nueva vivienda que ya han elegido. El hecho de que la otra parte paralice la operación, puede crear stress en el propietario.

Consejo Dr House:

El profesional inmobiliario dispone de una cartera actualizada de potenciales compradores, todos ellos cualificados.

Si varios de ellos están interesados en la propiedad, el agente se encargará de que sus ofertas sean razonables y de que no tengan impedimentos conocidos que paralicen el proceso de compraventa.

4. Problemas en la inspección de la vivienda

En cada visita, una persona meticulosa puede encontrar fallos en la propiedad, que ni siquiera el propietario había reconocido previamente.

Si además añadimos que es necesario un certificado de eficiencia energética para la venta de la vivienda, se incrementa el miedo a que se encuentren deficiencias en las ventanas, calefacción o aislamientos.

Consejo Dr House:

A la hora de realizar la tasación inmobiliaria, el agente se vestirá de “inspector”, para que cualquier defecto salga a la luz y se pueda solucionar, antes de que se ponga a la venta la vivienda.

La experiencia en este tipo de inspecciones, posibilita que sean rápidas y efectivas, evitando que terceras personas puedan detectar nuevas incidencias en la vivienda.

5. Muchas visitas, pocas o ninguna oferta

El propietario puede preguntarse: ¿cuántas visitas serán necesarias para conseguir alguna oferta aceptable?

¿Y si después de abrir la casa a numerosos extraños, nadie se ofrece a comprarla?.

O peor: las únicas ofertas son por importes ridículos.

Pese a que se haya preparado previamente la vivienda para las visitas y el precio sea adecuado, puede ocurrir que la competencia de oferta similar en la zona, provoque el desprecio de los potenciales compradores.

Vender una casa es una experiencia estresante, ya que el propietario puede sentirse bajo el yugo de los compradores.

Consejo Dr House:

El agente inmobiliario conoce tanto la oferta como la demanda existente en la zona. Sabe qué casas están en venta, desde cuanto tiempo, los diferentes precios por los que se ha ofertado,… conoce los precios de las viviendas vendidas recientemente, las razones por las que se han vendido en ese precio y en se plazo.

Una vez en periodo de comercialización, deja que el asesor se encargue de la gestión de los interesados, de las visitas y de la negociación de ofertas.


Si eres un propietario que piensas en vender tu vivienda en Barcelona, Valencia, Murcia o Málaga, el consejo es que acudas a una de las inmobiliarias más profesionalizadas de la zona.

Consulta tu situación con alguna de las agencias especializadas:

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